BLOG

Las 12+1 tendencias en comunicación para 2023

(04-01-2023)

Guerra, subida de precios, inflación, cambio climático, acabó un año señalado por un cataclismo por llegar. Así que, entre que desembarca, o no, el fin del mundo, pongamos el optimismo a trabajar. Fijemos la mirada en las tendencias que marcarán la comunicación en 2023, las que ya están aquí, e incluso las que llegaron y se han hecho fuertes.


1. Inteligencia artificial (IA). La palabra de 2022 para la Fundeu se materializará este año sobre todo en prensa y plataformas digitales. La IA puede automatizar ciertas tareas que antes se hacían manualmente. Ya es posible y práctica habitual la generación de contenido en diversos formatos (texto, imagen e incluso video) en tan solo una fracción de lo que le tomaría a un humano hacerlo. 

Además, la IA contribuye actualmente a la generación de contenido de mayor calidad mediante la detección de duplicidad y la revisión de traducciones. Los medios digitales la utilizan también para la captación de suscriptores. Identifican patrones en sus campañas de captación de usuarios y así les es más sencillo reconocer los contenidos que tienen mejor rendimiento y generan más suscripciones. También puede servir para verificar la información. Gracias a la IA, los medios pueden hacer una verificación de información en tiempo récord, por medio de herramientas de aprendizaje automático, pueden cotejar grandes lotes de información para comprobar su veracidad.

2. Metaverso. Aun en despegue, su desembarco ya se deja entrever con los avatares que podemos crear en algunas redes sociales Las empresas comienzan a construir su presencia en él, ya sea desarrollando sus propias plataformas u ocupando las ya existentes como Meta Horizons, Fortnite, VR Chat o Decetraland. Además de herramienta de marketing, el metaverso promete proporcionar mundos virtuales donde realizar negocios de forma remota, también puede utilizarse para crear objetos físicos, desde coches a parques eólicos, dentro de mundos virtuales para probar su eficiencia. La tecnología del metaverso ya se utiliza para realizar cursos o en entornos de trabajo colaborativos. Muchas más cosas llegarán en este 2023 aunque todavía estemos en esa fase de prueba y error.

3. Activismo corporativo. Será necesario posicionarse en temas de interés social. Ya no vale hablar de responsabilidad social y cambio, las empresas deben trabajar en acciones concretas que respalden causas relacionadas con salud mental, derechos LGBTIQ+ o igualdad de género. Este año servirá de prueba de fuego para la estrategia ESG (medioambiental, social y gobierno corporativo) & DEI (diversidad, equidad e inclusión) de las empresas, para observar lo convencidas y comprometidas que están con la sostenibilidad, la responsabilidad corporativa, la igualdad y el resto de estrategias ESG y DEI. Los diferentes grupos de interés exigirán no solo compromisos y palabras, sino acción real porque ya ha habido tiempo para actuar. 

4. Aumenta la influencia del CEO mediante nuevas capacidades comunicativas. La sociedad reclama un mayor posicionamiento de los líderes empresariales ante las grandes cuestiones sociales, políticas y culturales. Un desafío cargado de oportunidades para la reputación de la empresa. Las publicaciones del CEO en Linkedin pueden ser una herramienta fundamental para potenciar su imagen y la de la empresa mostrando su labor en ella y su lado más personal. Los directivos, las figuras relevantes de la compañía, también deben ser parte de la estrategia de comunicación, y hay que formarles para convertirles en buenos portavoces. 

5. Adiós al discurso masivo, llega el enfoque personalizado. Hace un tiempo que las notas de prensa masivas dejan de tener fuerza. Hay que evitar utilizar un discurso masivo a los medios para proponer un tema, nota de prensa o entrevista porque si bien antes funcionaba para ganar cobertura, hoy la tendencia se dirige hacia un argumento personalizado basado en la escucha social, y los intereses de contenido del medio y periodista. Esto obliga a tener un mayor conocimiento de los medios y de los periodistas, para entender sus necesidades y hacer un pitch ofreciendo historias de verdadero valor. 

6. Calidad frente a cantidad. El envío masivo de contenido coexistirá con una cobertura de mayor calidad. No solo ante las preferencias de contenido de los medios, también ante la búsqueda de una mejor cobertura que tenga mayor impacto en la reputación. Los comunicados de prensa seguirán siendo una herramienta eficaz, pero tenderán a ser más concisos, personalizados y exclusivos. Veremos contenido más adecuado para cada medio, con géneros periodísticos y formatos poco utilizados para una cobertura masiva, pero sí de gran calidad, como los artículos de opinión, las colaboraciones especiales y el guest blogging. Las relaciones con medios y periodistas se hacen además más necesarias que nunca para obtener una cobertura de calidad, conocerlos y dar seguimiento a su trabajo será esencial para generar esta relación y lograr que estén más abiertos a trabajar con nosotros. 

7. El SEO será necesario para generar cualquier tipo de contenido. Los criterios y estrategias de SEO se incorporarán a todos los contenidos generados dentro de la empresa más allá de la web, sala de prensa o blog corporativo. Además, hay que tener presente el crecimiento de las búsquedas por voz, las nuevas tendencias lingüísticas, el mayor uso de los dispositivos móviles y el correcto etiquetado de videos e imágenes. También habrá que tener presente el SEO Social. Utilizar la estrategia SEO en las RRSS reemplazará al uso de hashtags. Usar descripciones optimizadas con palabras clave en vez de hashtags aumenta el alcance en un 30% y duplica las interacciones, según Hootsuite. A la hora de publicar cualquier tipo contenido hay que incluir la investigación de palabras clave en la estrategia social. 

8. Publicidad nativa. Una forma de publicidad en medios pagados que se adapta en forma y funcionalidad al entorno en el que aparece, permitiendo impactar al usuario de una forma menos intrusiva que con la publicidad tradicional. Para tener éxito, este tipo de publicidad depende de la calidad del contenido. Además, la publicidad comprometida, comprometida con una causa, seguirá al alza como forma de mostrar cómo se puede pasar de la palabra en nuestro compromiso social a la acción. Las acciones de este tipo de publicidad deben estar acompañadas de hechos concretos con visión a largo plazo y sostenible en el tiempo.

9. Podcasts. Según un informe de la IAB, seis de cada 10 usuarios mayores de 16 años escuchan podcasts. Asimismo, las empresas están utilizando este tipo de plataformas o bien para patrocinar estos espacios de audio digital o bien para hacerse con un canal más para tratar cuestiones ligadas a la actividad de la empresa, con personas especializadas en ello.

10. Redes sociales. Las redes se convertirán en el nuevo Google. Por otra parte, los usuarios buscan en las redes autenticidad y cercanía, imágenes reales y sin filtros, así que para las empresas el reto estará en atreverse a crear contenido corporativo más natural que muestre su realidad, que sea transparente. También hemos comenzado a reconsiderar nuestra relación con las grandes RRSS, por lo que se prevé que una parte creciente de los usuarios se volcará en plataformas más pequeñas.

TikTok aumentará su alcance. Las nuevas funcionalidades que podría incorporar harán de ella una ‘superaplicación’, una app todo en uno que incluye redes sociales, mensajería, servicios, pagos y cualquier cosa que normalmente se haga en Internet. Incluso hay rumores de que podría estar construyendo almacenes para competir con Amazon. 

BeReal. En el mundo de las apps aún queda recorrido. Una de las últimas funcionalidades de Tik Tok fue para copiar a BeReal lo que demuestra la tendencia al alza de aportar más realidad en las aplicaciones. BeReal es una aplicación para compartir fotos que invita a los usuarios a publicar una foto al día sin filtros ni ediciones para un grupo selecto de amigos. 

Linkedin. Será mucho más que una plataforma social, puede que la saturación del resto de RRSS la haya convertido en un buen lugar para llamar la atención. Ahora se crea más contenido personal. Sin excederse, hay que compartir y publicar historias humanas.

11. Contenido generado por el usuario. Ganará valor el contenido creado por personas en RRSS y no por las marcas. En vez de publicar la foto de un producto tomada por un fotógrafo profesional, una empresa podría optar por postear una foto de un usuario feliz con su compra. 

12. Videos, sobre todo cortos. El video seguirá siendo el formato estrella y los videos cortos serán los que se lleven la palma; así que adiós a los gif y larga vida a los reels. Incluso Youtube ha creado los Shorts siguiendo una tendencia que se hará más fuerte este año: los videos verticales. En 2023 veremos cómo los contenidos se planifican para ser consumidos en ‘vertical – first’. También habrá que tener presente la necesidad de incorporar los subtítulos a esos videos.

13. Adiós a la segmentación por generaciones, hay que crear contenido-comunicar adaptándose a las motivaciones y la situación de la audiencia en cada momento. Es la segmentación por actitudes, una experiencial y otra de tipo social: la compra de una casa, tu primer hijo, tus opiniones políticas y el mundo que nos rodea. Dos personas de generaciones distintas pueden compartir experiencias. Identificar el insight de una marca analizando los hitos importantes de la vida de una persona. 

Seguro que son todas las que están, pero no están todas las que son. Esta es una recopilación fruto de las lecturas de los análisis de Hootsuite, Best, Esencial Comunicación, Kreab y Puro Marketing entre otros muchos. Incluso esperamos poder leer la tuya en los comentarios al post. 🤓

 

 

 

Por el lado bueno y malo de la sostenibilidad

 

(03-11-2022)

Hoy es elemental ser sostenible. Cada vez más empresas anuncian su compromiso con la igualdad, la justicia y el medio ambiente. Pero solo a aquellas que sean capaces de probar y enseñar al mundo lo que las hace sostenibles se les otorgará de verdad ese distintivo. La comunicación en sostenibilidad ha pasado de nivel.


Una palabra en boca de todos, sostenibilidad. Del más pequeño al más grande, del más gris al más amarillo, del local que vende ropa en la esquina a la empresa con la mayor tienda del mundo, no hay quien no se entregue a ella. Y claro, nace el recelo cuando muchos abarcan por si hay pocos que aprieten. ¿Está perdiendo fuerza la palabra sostenibilidad?

Queda el debate abierto. Si vamos por el lado bueno de las cosas lo que puede traducirse de la proliferación del término es que hoy es elemental ser sostenible. Es lo mínimo exigible a cualquiera y quien no lo sea que se dé por fallecido. Se es sostenible o no se es. Una buena noticia que los negocios y las personas estemos comprometidos con la igualdad, la justicia y el medio ambiente, que cuando arreglamos una plancha del pelo no es porque no podamos pagar el último modelo sino porque queremos ahorrar el desperdicio que supone tirar la vieja.

Sí, confiamos en que las empresas que cuelgan el cartel de sostenible en su escaparate lo son de verdad, arreglan sus planchas y, por supuesto, separan la basura antes de tirarla y pagan lo mismo a mujeres y hombres. Pero que tengan en cuenta todas ellas que el movimiento se demuestra andando y más que transmitir con palabras deben mostrar con hechos reales. La comunicación en sostenibilidad ha pasado de nivel, puesto que ya es algo intrínseco a todos ahora es solo a quienes sean capaces de probar y enseñar al mundo lo que las hace sostenibles a los que se otorgará de verdad ese distintivo. 

No basta con decir que lo somos, hay que demostrarlo. De lo contrario corres el riesgo de que consideren tu definición un greenwashing (lavado verde) o, lo que es lo mismo, que quieres hacer creer al mundo que eres más ecológico de lo que en realidad eres. Parece, si nos ponemos en el lado malo de las cosas, que de tanto correr la palabra sostenible en boca de todos la hemos gastado. Así que toca rearmarla con hechos para devolverle su valor. 

Ahí está Amazon mostrando sus proyectos de energía renovable o sus estaciones logísticas solo para mujeres en India, Renault sugiriéndonos que tras comprar el vehículo usemos la bicicleta o Levis que nos anima a comprar mejor (¿querrá decir menos?) para usarlo más. Claro que los anuncios lo pueden soportar casi todo hasta que a alguien le dé por comprobar cuánta energía verde utiliza el gigante de la distribución, si el presidente de Renault tiene bicicleta o si el de Levis utiliza los mismos vaqueros que hace cinco años.   

Post aparte merece el término futuro, que por el camino que va corre el mismo riesgo de saturarnos. Vivamos el presente, por favor. Disfruten de esta publicación hoy y ahora, sobre el futuro ya hablaremos más adelante.  

La decadencia del like

(22/02/2022)

El poder del like / me gusta está en entredicho. Su influencia para marcar tendencias decae y recuerda que, en comunicación, la cantidad no es tan importante como la calidad. El mensaje efímero con respuesta fugaz se desinfla y pierde credibilidad dentro de la comunicación digital. Más allá de conseguir ese click impulsivo, nuestra estrategia debe asignar más valor a otras variables con el objetivo de fomentar la interacción digital con el cliente, generar conversaciones de interés y construir una relación consistente que se traduzca en nuevas oportunidades de negocio.


En el mundo digital ha sido el rey. El éxito de una publicación se evaluaba por el número de me gusta que se conseguían. Un modo rápido de calibrar la aceptación o el reconocimiento de nuestra marca o nuestro cliente. Una evaluación inminente, aparentemente certera y fácil de computar. 

El problema es que no es oro todo lo que reluce y que para lograr una comunicación efectiva con el público al que nos dirigimos, la cantidad no es tan importante como la calidad. En una adecuada estrategia comunicativa debemos considerar más elementos y variables. 

La clave está en fomentar la interacción digital más allá de una pulsación compulsiva y más cercana a cómo interactuamos los humanos en la vida real. En una conversación normal entre personas no nos limitamos a levantar el dedo pulgar hacia arriba cuando nos gusta algo o alguien, participamos de una forma más proactiva. El reto es trasladar al mundo digital esa actitud con nuestros clientes dado que el mensaje efímero con respuesta fugaz se desinfla y pierde credibilidad dentro de la comunicación digital.

Eso, en gran parte, es debido a la irreflexiva conducta de muchos usuarios en las redes sociales. Un comportamiento que ha llevado, por ejemplo, a Twitter a tener que preguntar si quieres leer un artículo antes de retuitearlo o, recientemente, a incluir una flecha hacia abajo para marcar como irrelevante una respuesta que no aporte nada a una conversación.  

Estas medidas son resultado de la cada vez mayor inconsistencia y falta de criterio en muchas de las respuestas apresuradas o de los me gusta, y que están provocando un cambio en el patrón de la comunicación y el marketing digital, asignando más valor a otro tipo de interacciones.

Dentro de esta tendencia, un instrumento que ha recobrado fuerza es el blog. Bien articulados y argumentados generan un mayor engagement, a la vez que nos permiten introducirnos en los debates que nos interesan, lo que se traduce en oportunidades de negocio; también posibilitan la elaboración de encuestas o la formulación de preguntas con las que conseguir una implicación más significativa y mayor fidelización. Una buena herramienta para conocer a nuestro público objetivo y averiguar en qué canales se mueve y cuáles son sus gustos o intereses. Ello nos ayudará a afianzar o rectificar nuestra estrategia de comunicación.

Con el papel del like en el aire y su influencia para establecer tendencias en decadencia, el propósito ahora es promover la participación mucho más allá de un click impulsivo. El objetivo es construir una relación consistente para atender mejor las necesidades de los clientes y cumplir sus expectativas.

Ahora, mejor que un like, cuéntanos qué opinas.